Escapada al Mercado Navideño de Köln con niños

Hoy el post es distinto ya que le cedo la palabra a mi gran amiga Sira, mamá de gemelas y especialista en encontrar viajes y planes chulísimos para hacer con peques y encima bien de precio. Esta vez nos va a “llevar” al mercado navideño de Köln, en Alemania, uno de los más grandes y más bonitos de toda Europa.

La idea estas semanas es ofreceros planes para hacer aprovechando el puente de la Purísima o las vacaciones de Navidad ya que son fechas mágicas para hacer escapadas con los peques y vivirlo todo con su intensidad e ilusión.

Sin más preámbulos os dejo con su post, espero que os guste!!

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Hola a todas! Me llamo Sira y soy mamá de dos niñas gemelas y junto a mi “medionosotros”, nos encanta planificar, preparar y realizar viajes por todo el mundo.

Se acercan las Navidades y yo me transformo en una Super Xmas Mom porque no hay época del año que me guste más (junto con las vacaciones de verano, claro!) y una de las actividades TOP de la Navidad es buscar una ciudad con mercado Navideño donde perdernos. Este año la escogida es Köln (Colonia) en Alemania.

El mercado antiguo: Heimat der Heinzel

La entrada al mercado de Köln.

Qué bonito todo! Cuánta luz! Cuánta madera, pino, frío, comida, música, ilusión, arte… Cuanto Xmas por todos lados!!!!

Decoración y luces preciosas por todos lados, incluida la Noria!
Detalle de la decoración del mercado.
Y qué me decís de este gnomo? Imposible no pensar en David el Gnomo automáticamente para las de mi generación.

Mi cabeza ya echa humo preparando nuestro plan y he visto que hay diferentes mercados, o Weihnachtsmarkt como les llaman allí, por toda la ciudad: el Mercado Antiguo, el de la Catedral, el de los Ángeles, el de los Cuentos, el del Puerto… Así que hemos investigado un poco y cada miembro de nuestra familia escogerá una actividad para hacer juntos.

Jana y Arlet, nuestras peques de 6 años, tienen dos planes innegociables! El primero, indiscutible y que pasa por delante de cualquier cosa que queramos hacer, es visitar a SANTA CLAUS en su casa instalada en el Mercado Antiguo, Heimat der Heinzel. Qué ilusión ver la rolliza y barbuda cara de este dulce personaje. Cuánta magia esconde en su enorme traje rojo y qué ganas y deseos tenemos depositada en esta visita. Este es “EL PLAN”, su plan y por lo tanto el más importante, aunque no os negaré que yo aprovecharé la inmejorable ubicación de SANTA para chafardear, buscar, visualizar y cazar el regalo perfecto para él, para ella o seguramente, para mí. Soy muy fan del “porque yo lo valgo” así que intento ponerlo en práctica siempre que me acuerdo, jajajaja!

Y para esta importante misión voy a tener que encontrar el puesto de venta de Coexist Barcelona. Sí chicas, sí! Como siempre, Barcelona es internacional y podemos encontrar esta maravillosa marca en uno de los mercados navideños más importantes de Europa. Coexist Barcelona, o lo que es lo mismo, Xavi y Cristina, llevan varios años triunfando en este mercado navideño deleitando a alemanes y turistas con sus productos de bisutería de altísima calidad. Además todo lo que tienen es precioso así que para regalar es acierto seguro. Si os decidís y vais a pasar unos días a Köln no os olvidéis de buscarlos, que Xavi i Cristina os ayudarán a encontrar el regalo 10.

Parada de Coexist Barcelona, la marca de Cristina y Xavi, que seguro os ayudarán a encontrar el regalo perfecto.

Patinaje en la Plaza Heumarkt

De la foto más lovely que os podáis imaginar con Santa Claus , iremos a buscar las carcajadas más sanas en la pista de hielo que hay en la Plaza Heumarkt. Me parece que ya lo estoy viendo! El padre de las criaturas y yo no somos nada Pro en esta actividad, así que sólo imaginarnos en situación se me escapa la risa. Estoy segura que nuestras peques aprenderán con gran facilidad el manejo de los patines, y que su padre y yo vamos a sufrir para seguirles el ritmo… puede ser lo más!

Pista de hielo… las risas están aseguradas!

Mercado de la Catedral: Kölner Dom

Siguiente parada: el Mercado de la Catedral (Kölner Dom). Aquí hay varios objetivos: LA FOTO y el plan del papi de la family. En este mercado nos recibirá la fachada de su imponente catedral, considerada una de las más bellas de Europa, y el árbol de Navidad por excelencia. Ya me veo buscando la manera de inmortalizar las caritas de mis peques cuando vean semejante preciosidad y luego buscaré la amabilidad de una mamá alemana que me ayude a tener una foto donde salgamos los cuatro juntos disfrutando de este momento. Y llegados a este punto, creo que ya va siendo hora que mi media naranja disfrute de su plan. Tiene claro que quiere probar el típico vino caliente especiado, Glühwein, mientras disfruta de una de las actuaciones musicales que hacen en el escenario central de este impresionante mercado navideño, yo me apunto al plan aunque prefiero una buena cerveza alemana, mientras nuestras peques corren y juegan por la plaza. Y puede que también decidamos cenar allí el típico bocadillo de Frankfurt, una raclette, una sopita caliente o un codillo recién horneado. Sea lo que sea, pinta bien: buena comida, buena música, marco incomparable, económico y la mejor de las compañías! A esto le llamo yo un PERFECT PLAN.

Paradas de artesanías tradicionales.
Unas buenas castañas asadas para entrar en calor.

Otros mercados y la ruta de los pesebres

Me parece que no voy a tener tiempo para todo!!! Quiero echar un vistazo también al Mercado de los Ángeles: 100 paraditas con el blanco como leitmotive que transmite esa imagen tan angelical y tan mágica de la Navidad. Y del Mercado navideño de los Cuentos, qué me decís? Basado en las tradicionales narraciones de los hermanos Grimm, con menos puestos de venta pero que seguro hará las delicias de mis hijas. No vamos a dar abasto, madre mía! Quiero pasar por el Mercado del Puerto, por el del Jardín, por todos!!

Lo que seguro no nos vamos a perder son los pesebres que colocan por los lugares más emblemáticos de la ciudad y sus estaciones. Somos grandes aficionados a hacer nuestro pesebre lo más bonito posible y nos encanta poder disfrutar de esta tradición. Así que para hacerlo más divertido para las peque he pensado en proponer el juego “En busca del pesebre perdido”, a ver qué miembro de la familia consigue ver y fotografiar más pesebres. Estoy segura que nuestras dos peques nos darán una paliza… tienen visión de halcón!!

Qué ganas tengo que llegue el momento de coger las maletas, envolvernos en nuestras bufandas y disfrutar de las mil y una propuestas que tiene Köln en navidad. Mercados, conciertos, cuentos, títeres, teatro, pesebres, visitas a Santa Claus, cenas callejeras… y, cómo no, todo acompañado de ilusiones, ambiente mágico, sonrisas dulces y miradas brillantes.

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Hasta aquí la reco de Sira, qué os parece?? No estáis haciendo ya la maleta?? A mi ganas no me faltan!!

Os dejo los datos prácticos y si alguna de vosotras se anima a ir también este año que nos avise!

Datos prácticos:

Fechas y horarios de los mercadillos: Del 26 de noviembre al 23 de diciembre de 11 a 21h y viernes y sábados de 11 a 22h.

Tienes vuelos directos desde Barcelona con Eurowings (www.eurowings.com) y desde Barcelona y Madrid con Ryanair (www.ryanair.com/es/es/)

Webs con información de la ciudad:

www.guiadealemania.com/colonia/

www.lostraveleros.com/que-hacer-en-colonia

Salida de otoño con niños: Parc Natural del Montseny

Empezamos el mes de Octubre y con él la temida frase: “mamaaa tengo que llevar “hojas de otoño” al coleee”. Con el consecuante sudor frío y carrerita hasta el platanero más cercano por el que, obviamente, ya han pasado 18 madres antes que tú y han dejado aquello sin rastro de hojas.

Pues bien, este año vamos a ser previsoras y nos vamos a dejar de las hojas cutres de ciudad porque, bien cerquita de casa, tenemos montañas preciosas que harán las delicias de nuestros retoños, que agradecerán pisar otra cosa que no sea asfalto durante un rato.

Nosotros, en un intento de redimir tantos años llevando hojas de platanero contaminado y haciendo un intento de parecer padres alfa (se me escapa hasta la risa) este fin de semana hemos repetido en el Montseny. Estuvimos en agosto y nos quedamos a medias por una tormenta así que esta vez sí pudimos hacer las excursiones que teniamos en mente.

En concreto hemos estado en Santa Fe del Montseny y empezamos las excursiones en el centro de información de Can Casades. (Tip: llegar prontito y más conforme avance el otoño porque ya hay bastante movimiento de coches aunque luego la gente queda muy repartida y puedes pasear tranquilamente).

Tres secuoyas os darán la bienvenida al Centro de Información de Can Casades.

Desde ese punto en el que nos reciben 3 secuoyas enormes y preciosas salen varios recorridos. Hay un mapa en el que los veréis todos, identificados por colores, y en el que indica además del itinerario, la distancia, el tiempo estimado en el que se pueden hacer y la dificultad.

Mapas informativos de las distintas rutas.

Nosotros al ir con peques escogimos los más sencillos: la Font del Frare y la vuelta al Pantà de Santa Fe.

Detalle de las rutas: nosotros hicimos la violeta y la azul.
  • La Font del Frare

Este primer recorrido es el más corto y es totalmente accesible así que si vais con cochecito o con silla de ruedas se puede hacer sin ninguna dificultad. Tiene una longitud de 1,1 km y transcurre por un camino asfaltado para hacerlo más cómodo, aunque se puede ir fuera de él también.

El camino es totalmente accesible a cochecitos y sillas de ruedas.

Se pasan un par de puentes de madera para cruzar la riera de Santa Fe que seguro que les encantarán a vuestros hijos. En agosto aprovechamos ese punto para remojarnos y el agua estaba helada así que esta vez no nos atrevimos.

Puente sobre la riera de Santa Fe.

Por el camino también hay algún panel informativo sobre la fauna de la zona y también encontraréis gran variedad de árboles, entre otros, manzanos, avellanos, avetos, cedros, castaños y muchas hayas. Una vez llegados a la fuente hay una mesa de piedra por si os apetece hacer un pícnic.

Todos los caminos están marcados con distintos colores, este recorrido es el de color violeta.

-Cariño señala el violeta
– oks mamá
  • El Pantà de Santa Fe

Esta es la otra ruta que podéis hacer con peques y está marcada con el color azul. Son 4,470km con un poco de desnivel al pricipio y al final (es una ruta circular) y nosotros la hicimos en una horita y algo (la peque tiene 2 años y la aguantó prácticamente toda la mar de bien). Este recorrido transcurre por en medio de un hayedo espectacular para finalmente llegar al pantano y rodearlo. Este año, y a pesar de las lluvias, está un poco vacío pero es bonito igualmente.

 

El pantano de Santa Fe, muy justo de agua esta vez.

Por el camino fuimos encontrando animalillos varios (escarabajos, cienpiés, mariposas), setas y las preciadas “Hojas del Mal Otoño”. Otro tip: llevar una bolsa de tela o cesto para ir guardando todo (aunque el cesto si es muy grande y brillante queda un poco “pixapins”, lo digo por experiencia… de verlo en otros, no nosotros eh?!).

Los hayedos ahora están espectaculares pero en breve las hojas de sus árboles empezarán a cambiar de color y entonces ya es mágico, otoño en estado puro.

Por el camino encontrareis árboles tan espectaculares como este.

Dónde comer?

Para comer hay varias opciones: al lado mismo del centro hay algunas mesas de pícnic en la sombra, aunque no demasiadas, y como os comentaba en la Font del Frare también hay otra mesa. Eso sí, también podéis hacer pícnic en cualquier parte del recorrido poniendo una mantita en el suelo.

Hay un par de restaurantes: l’Avet Blau, preguntamos y no había menú el fin de semana así que hay que comer de carta y nos pareció un poco caro. Luego está el Hostal Santa Fé que si tiene menú y, aunque no es muy económico (21€ por persona), fue la opción que escogimos porque no nos apeteció cargar con la comida para 6 desde casa (realmente estamos a años luz de ser unos padres alfa!). Tienen menú para niños que te dejan repartir sin problemas (los nuestros comieron un menú entre los tres) y disponen de tronas y cambiador en el baño para los más pequeños. Os recomendamos resevar antes de ir, el mismo día en temporada alta estará lleno seguro.

El menú del Restaurante Hostal Santa Fe.

También hay un bar en un edificio de madera muy bonito y con mesas en el exterior pero no vimos que sirvieran comidas, solo café y helados.

Esto es lo que dio de si la escapada, espero que os animéis y este año vuestros hijos puedan llevar hojas de otoño bien variadas al cole… aunque lo importante de verdad habrá sido salir de la ciudad y pasar un dia en el campo con ellos, volveréis todos renovados, y cansados!, pero con una sonrisa seguro.

 

Datos prácticos:

Cómo llegar: desde Barcelona se tarda 1h 15min aprox. Hay que coger la AP 7 dirección Girona, salida 11 Sant Celoni / Montseny. Luego tomas la carretera BV 5114 que pasa por Campins y llegas al centro de información Can Casades donde hay distintos parkings.

Restaurant L’Avet Blau: Carretera de Sant Celoni a Santa Fe Km 21 ctra. BV-5114 Santa Fe del, Montseny, 08470, Barcelona 938 47 51 00

Restaurant Hostal Santa Fe: Carretera de Sant Celoni a Santa Fe BV-5114, Km 21, 08470 Sant Celoni, Barcelona 938 47 50 11

Todo por aprender, todo por enseñar

Siento debilidad por los niños pequeños, eso ya lo sabéis, pero también por la gente mayor y os puedo decir que acabo de vivir una de las experiencias más bonitas de mi vida.

Empiezo por el principio… nosotros vivimos muy cerca de una residencia de ancianos y ya con el mayor nos parábamos a ver cómo llegaban por la mañana (hay algunos que van solo a pasar el día), ver su curiosidad hacia las personas mayores me hacía mucha gracia y las sonrisas que les dedicaban los mayores a mi hijo me dejaban encantada. La escena se ha ido repitiendo con los otros dos y siempre pensaba en que no sería mala idea hacerles una visita en la residencia alguna vez.

Por otro lado está la relación que han tenido con mis abuelos, con los tres que han tenido la suerte de conocer. Por parte de los peques, una curiosidad enorme por esa gente tan mayor y que caminaba tan lento y, por parte de mis abuelos, un amor y una ternura imposibles de describir.

Pero las prisas del día a día y un poco el “no se si querrán que entremos” siempre me frenaba… hasta que un día llegó a mi el documental “Present Perfect” (os dejo el trailer https://youtu.be/6K3H2VqQKcc , preparad kleenex babies!). Ahí ya vi claro que mi idea no era tan descabellada y hablé con la directora de la guardería y la directora de la residencia que me dijeron que sí encantadas.

Así que hoy, con los sentimientos a flor de piel porque no han pasado ni dos semanas del fallecimiento de mi abuela, hemos hecho por fin el encuentro y ha sido pura MAGIA.

En la residencia se preocupaban por si los niños se impresionaban y no querían entrar y la realidad es que se nos han colado corriendo para adentro.

La señora Dolors recibiendo a los niños en la entrada de la residencia Can Bosch de Badalona.
Los niños ya con ganas de entrar y hablando con el señor Agustín que también salió a recibirlos. (Agustín hace años que nos saluda a los peques y a mi cada mañana cuando vamos al cole!)

Una vez allí han ido saludando a todos los abuelos de forma totalmente espontánea así que los abuelos más que encantados… Es cierto que el tema silla de ruedas les ha frenado un poco y ver alguna abuela más malita también pero han sido 10 segundos de shock y de preguntar qué les pasaba y, como en la residencia les han respondido con toda naturalidad, lo han entendido a la perfección y han seguido conociendo al resto.

Con el personal de la residencia, entre ellas Sira que es la educadora social del centro y ha coordinado toda la visita.

Les ha impresionado la señora Carmen que está a punto de cumplir 100 años y ellos les han contado superorgullosos que tienen ya tres, son muy mayores!!

La señora Carmen está a punto de cumplir 100 años y los peques le decían que ellos ya tenían 3.

Especialmente tierno ha sido el encuentro con la señora Elfidia (Fidi, como la llaman todos), que no puede ver bien, y tras la explicación de Sira diciéndoles que ella “puede ver” con las manos, algunos de los peques se han acercado para que ella les pudiera tocar las manos y la carita para “conocerlos”.

Con la señora Fidi a la que han acariciado para que ella pudiera “conocerles”.

Luego han estado cantando canciones todos juntos que se habían preparado antes tanto los abuelos como los niños, han tomado un poco de zumo y agua y cuando ya había total confianza se han presentado uno a uno, pequeños y mayores.

Cantando canciones a los mayores.
Haciendo uno a uno las presentaciones.

Antes de irse los peques han regalado un montón de besos, en especial a la señora Dolors que es muy criaturera y los ha aceptado más que encantada.

A Dolors le han regalado muchos besos.

La verdad que yo me he emocionado en más de una ocasión y he constatado algo que veía cada vez que visitaba a mis abuelos con los peques y es que, hay un vínculo muy especial entre bebés/niños pequeños y ancianos. Unos tienen toda la vida por aprender y los otros tienen la sabiduría acumulada durante toda la vida y cuando se encuentran hay química y sonrisas por las dos partes.

Han preguntado a los peques si querían volver y sabéis que los niños no mienten verdad?? pues han contestado con un SI rotundo! Así que desde la residencia les han invitado a que vuelvan cuando quieran con sus familias ya que las visitas hacen muy felices a la gente mayor.

Los peques han disfrutado mucho toda la visita.

Por mi parte la asistencia está asegurada y con la guarde hemos decidido instaurar visitas periódicas el curso que viene así que la baby que aún irá allí las podrá disfrutar seguro.

Quiero dar las gracias a Núria, la directora de la guardería Tabalet por creer en esta idea y quererla hacer realidad; a Paquita, directora de la residencia Can Bosch y Sira, su educadora social, que se emocionaron cuando les enseñé el documental y me dijeron que sí a la primera; y cómo no a los protagonistas… todos los niños y los mayores, por hacer realidad este proyecto que me ha servido para homenajear a mis abuelos: Carmen, Juan, Rosa i Josep… un petó al cel!

 

*Por si os animáis a hacerles una visita con vuestros peques os dejo sus datos, estarán más que contentos de recibiros:

Residencia i Centre de Dia Can Bosch. 

C/ Soledat nº5, Badalona. Telf: 933 84 44 19

 

 

El Delfín Verde: camping ideal para familias

 

 

El finde pasado para celebrar mi cumple hicimos una escapada al camping El Delfín Verde. Yo soy cero de campings pero vi unas fotos de sus bungalows y pensé “Así si!” y como mi marido lleva tiempo insistiendo en que un camping es ideal para familias, pues para allí que nos fuimos.

La verdad es que los bungalows eran en realidad mini apartamentos en zona ajardinada (los nuestros eran los Barcelona, recién inaugurados). Dos habitaciones con sus respectivos baños con plato de ducha, un salón con cocina muy bien equipada y un porche con mesa y sillas e incluso sofá.

También puedes pedir trona (gratis) y cuna (10 euros que, tras mostrar mi sorpresa por el hecho de cobrarla, y más teniendo en cuenta que no hay descuento para familias numerosas, nos pusieron gratis. Ya sabéis aquí el que o llora no mama).

La verdad es que prácticamente hicimos vida en el porche porque se estaba muy fresquito y para nosotros que vivimos en ciudad, poder comer “pisando verde” es un lujo. Aunque en realidad lo que nos hubiera gustado era pegarnos una buena siesta en ese sofá pero de momento tendrá que esperar…

Desayuno en el porche, El Delfín Verde.
Zona bungalows Barcelona, El Delfín Verde.

Alrededor todo césped, árboles y flores superbién cuidadas y un caminito que te llevaba a la playa con unas vistas de las Illas Medes espectaculares. Justo antes de la playa hay un chiringuito muy chulo al que le tenemos el ojo echado para alguna visita de más adelante, cuando los peques sean un pelín mayores y no se queden fritos a las 10 de la noche. Tenía zona de chill-out con camas tamaño matrimonio que mis hijos usaron como camas elásticas (estaba cerrado y no nos veía nadie… para qué les íbamos a quitar la ilusión a los pobres!)

Chiringuito camino de la playa, El Delfín Verde.
Zona Chill-out del chiringuito, El Delfín Verde.
Playa espectacular situada en una reserva natural protegida, con las Illas Medes al fondo. El Delfín Verde.

Además cada zona tiene una (o varias) piscinas que cubren muy poquito y que hicieron las delicias de mis hijos pequeños: el mediano porque decía que nadaba y hacía el cocodrilo (el agua no le cubría ni el culete cuando se estiraba!) y la baby porque sentada quedaba como si estuviera en la bañera y era perfecto para chapotear..

Una de las piscinas que cubrían poco, El Delfín Verde.
Otra de las piscinas pequeñitas en la que además había un mini-parque. El Delfín Verde.
Estas piscinas son ideales para los más peques. El Delfín Verde.
Se lo pasaron bomba! El Delfín Verde.

Y para el mayor cómo no, la súper piscina en forma de delfín. A él le encantó porque se podía tirar y hacer mil chapuzones pero la verdad es que es donde más gente hay y los alrededores de la piscina son de baldosas, no hay césped y las hamacas creo que eran de pago. Yo desde luego me quedo con las piscinas pequeñitas y su césped, eran mucho más tranquilas y casi siempre estábamos solos.

En cuanto a instalaciones, todo lo que podáis pedir: campos de fútbol, de tenis, mesas de ping-pong, parques para peques peques y para peques más mayorcitos, gimnasio, camas elásticas (de pago, pero hacen la vista gorda con el tiempo…), minigolf. Incluso creo que hay sala de juegos pero nosotros por allí, por suerte, aún no nos toca pasar.

Campos de fútbol, uno de ellos con césped natural y tamaño real, campos de básket, mesas de ping-pong, pistas de tenis… El Delfín Verde.
Parque para los más peques, El Delfín Verde.
Parque para más mayores, El Delfín Verde.

También una zona con escenario donde vimos que por las mañana organizaban distintas clases de gimnasia y por la tarde había animación para los peques. Había una pantalla enorme para eventos deportivos, nosotros pudimos disfrutar la Fórmula 1.

Y para dormir también hay de todo, desde zonas de acampada para tiendas y caravanas (creo que incluso se podían alquilar ambas cosas), hasta bungalows chiquitines, luego otros de madera un pelín más grandes e incluso unas modernas tiendas “glamping” que eran chulísimas pero para nosotros poco prácticas porque los niños tienen que dormir en una habitación en alto, con escaleras tipo litera y, de momento, los nuestros son demasiado pequeños para eso.

Zona Bungalows, El Delfín Verde.
Tiendas “glamping”, El Delfín Verde.

También hay médico pero sólo una hora al día, lo que nos pareció un poco justo porque, al preguntar a los socorristas que nos atendieron por una pequeña herida que se hizo mi hijo, nos sorprendieron diciendo que en el camping caben hasta 8.000 personas!! Aún así, en ningún momento nos dió la sensación que hubiera tanta gente y eso que estábamos en temporada alta, pero la gente queda muy repartida y es que el recinto es enorme.

Y en cuanto a servicios hay varios restaurantes y un gran supermercado con precios más que correctos.

Ahí encontraríamos la parte negativa de este camping, la poca profesionalidad de algunos de los empleados, por lo menos de la mayoría de los que tratamos nosotros. A excepción de la gente del supermercado y los socorristas, el resto muy mal… sin ganas de atender, con malas caras y poco profesionales.

Empezando por la recepción donde el chico que nos atendió el primer día se equivocó de alojamiento y luego nos explicó mal el tema de la pulsera (nos dijo que podías pagar en todos los sitios pero olvidó el detalle que tienes que cargarla primera porque es pre-pago, así que al día siguiente los cruasanes que quería comprar para el desayuno se quedaron en la panadería..), luego otra chica a la que pregunté por esa pulsera después de quedarme sin cruasanes y que llegué a pensar que no entendía mi idioma porque se quedaba pasmada ante mis preguntas…

Pasando por la coordinadora de limpieza a la que pedimos por favor que vinieran a quitar los dos chicles que había pegados en el suelo (gran problema sin vas con niños que gatean, bueno y si no también porque yo pisé uno descalza y… puajjj!). Fue muy simpática y me pegó un rollo de que ella también tenía tres hijos y blablablá pero cuando nos fuimos dos días después los chicles seguían allí. Los camareros del restaurante de la piscina y del restaurante italiano te atienden sin ganas y tienes que pedir las cosas repetidamente (tres intentonas para conseguir una trona y otras tres para una cucharilla…)

En fin… es una lástima que dirección se esmere tanto en tener un camping tan bonito y unas instalaciones de 10 si luego no hace una buena selección de personal y tampoco tiene supervisores que vayan controlando.

Pero bueno, no os creáis que nos llevamos mal recuerdo, al contrario… estamos deseando repetir!! Nunca os recomendaría un sitio que no me gustara por muy “pinterest” que sea… Eso sí, la próxima vez comparemos la comida en el súper o en una tienda de comida preparada, que tenía muy buena pinta y a juzgar por las colas que siempre se hacían delante debía estar todo muy rico.

 

La guinda: las piscinas chiquititas son perfectas. Peques felices→ padres relajados así que todos encantados de la vida.

A mejorar: sin duda, el personal. He obviado algunas cosas por no dar la sensación equivocada ya que nuestro finde fue muy muy bien pero el tema del personal deberían mejorarlo a todas luces. Yo pongo todo de mi parte en mi trabajo para que mis clientes queden satisfechos (y no siempre es fácil, trabajo en publi!) así que espero obtener lo mismo cuando la clienta soy yo.

Datos: Camping El Delfín Verde. Carrer del Rossinyol, 1. 17257 Torroella de Montgrí, Girona.

Y vosotras, sois de cámping?? conocíais El Delfín Verde? Me recomendáis algún otro de este estilo?

 

Family Room Café: restaurante perfecto para ir con niños

Hace tiempo que teníamos pendiente ir al Family Room Café, nos encanta ir descubriendo sitios en los que comer bien y en los que los peques puedan disfrutar. El viernes por fin se alinearon los astros y aunque el mediano estaba en la guarde (o quizás por eso) nos decidimos a ir.

Nosotros escogimos el de Les Corts por comodidad ya que antes habíamos hecho unos recados por la zona.

Family Room Café, Les Corts

La primera impresión ya fue buena, como fuimos muy pronto ( antes de las 13:30h, “mama tengo haaaambreeee” “mama cuando comeeeemoooosss”) tuvimos el local para nosotros solitos y nos sentamos junto el rincón de juegos, como no.

Mesa privilegiada, al lado del rincón de juegos. Family Room Café.

Primero pedimos para nuestro hijo un súperplato de pasta, buenísimo doy fé, pero tener el rincón de jugar tan cerca hizo que a medio plato desapareciera y el camarero muy amablemente se nos adelantó preguntando si lo queríamos para llevar (estos detalles me encantan). Mientras comía el mayor aprovechamos para darle la papilla a la baby (olvidé preguntar si ofrecían papillas, pero no me extrañaría en absoluto) así que al ratito estaban los dos jugando como si estuvieran en casa.

Plato de pasta riquísimo, Family Room Café.

Y nosotros, pues nosotros mejor que en casa porque encima nos cocinaron platos buenísimos. Yo pedí la ensalada del día (con salmón, aguacate, pepino…), riquísima y más que generosa, podría ser plato único perfectamente, pero a mí que si algo me gusta es comer, me dio por pedir de segundo una piadina de berenjena y gorgonzola que era espectacular. Mi marido pidió unos rollitos vietnamitas y un bocadillo de roastbeef también riquísimos.

Ensalada del día, Family Room Café.

De postre había un surtido de pasteles caseros con una pinta deliciosa pero ya no podía comer más así que es la excusa perfecta para volver otro día a merendar.

Galletas y pasteles caseros, Family Room Café.

Y todo esto SIN INTERRUPCIONES…que más se puede pedir??

Sí, se puede pedir que el local sea bonito… y este lo es y con creces. Decoración cuidada al detalle, mapa mundi enorme que hizo las delicias de mi hijo, mesas y sillas distintas que hacen un conjunto la mar de bonito. Rincón de juegos con casita de madera y cojines, sillitas pequeñas, juguetes.

Mapa mundi, Family Room Café.
La baby como en casa, Family Room Café.
Creo que se hubieran quedado toda la tarde, Family Room Café.

La guinda: en el lavabo no solo tienen cambiador sino que hay pañales, toallitas y hasta colonia. También un adaptador para el váter que nos hubiera ido bien si hubiera venido el mediano.

A mejorar: pues la verdad que nada, no hubo nada que no nos gustara (y no, no me pagan por este post… me faltan tropecientos “k” para eso!)

Family Room Café: calle Joan Gamper 13, Barcelona.

Vosotras ya conocíais este sitio? Me recomendáis algún otro parecido para ir probando?